ATORMENTADO

Sólo un pájaro acecha nuestro encuentro
en la tarde oscura y tenebrosa.
El sol encapotado por las nubes,
desmembrado de sus rayos solares.

Vuelvo siempre al camino
en las horas de espanto.
Ahora queda el silencio
de aquellos pasos escondidos y trémulos
que un día compartimos, una tarde de ocaso.

Descargaré mi ira en un lamento
cual trueno en la tormenta se desgarra.
¡Oh, sentimiento acorralado!
Días interminables encarcelan mi alma.
“Hasta mi alma te llora”. ¡Dulce amada!
Extraña aquellos besos fugaces de poderoso ímpetu
que despertaban mi vital entusiasmo.
“Con eso me bastaba”.
Y ahora se ven borrados de mi rasgada aura.

 

 

atormentado