RADIANTE DICHA

Morena, piel blanca y sonrosada
llegó mi niña adorada.

No fue tan grande el dolor
como el amor que sentí
cuando al nacer, ya te vi
recostada en mi regazo.
Rodearte del abrazo
que guardaba para ti.

Llegó que empezaste a andar,
cayéndote y levantándote.
Ayudarte a caminar
solo hacía emocionarme.
Fueron pasando los años.
Y llegó la adolescencia
con preguntas y respuestas,
hablando con la consciencia.

Luchas por la libertad
como una alondra encerrada.
Quiero la felicidad
para mi niña apreciada.

Hablo con el corazón
cuando te digo: amor mío,
usa un poco la razón.
Por el riesgo del camino.
Ya te has hecho una mujer.
Haber estado a tu lado
cuánto me hace enorgullecer
el tiempo pasado contigo.

Cariño, no te entretengas.
Que si no, es tiempo perdido.
Vive todo con paciencia.
Contando siempre conmigo.

 

Dedicado a Laura

radiante_dicha